No sé qué pintas llevaba yo ayer. Vestía un pantalón negro, un plumífero verde, bajo el plumífero un palestino y en la cabeza una cinta de pelo estilo militar, pero en azul. Nada raro, la verdad.
Pues bien, hete ahí, que ya había oscurecido (serían las 19:15 o así) y llovía a cántaros. Yo estaba pelín empapado, pero en esos momentos me encontraba bajo un soportal. Resulta que me había dejado el mechero en otros pantalones, por lo que estuve pidiendo fuego a la gente que pasaba por allí. Nadie me daba fuego, nadie fumaba (bien por ellos!) y yo me empezaba a desesperar. Hasta que veo venir a dos chavales de unos 19 años y me digo: "Tate, alguno tendrá fuego"
Les pido fuego y el primero me dice que no. El colega mete la mano en el bolsillo y me acerca ¡15 céntimos!
Mi primera reacción es de sorpresa, seguido de un 'No, no. Fuego' y un gesto de mechero junto al cigarro que llevaba en la boca. Entonces me responden que sorry, que no, que we don't smoke.
Tras sufrir la peor de las derrotas, marcho a comprar materiales para el disfraz de carnavales.
Nota: antes de entrar a la tienda, veo a un perro meando en una esquina, lo cuál me provoca una pregunta... ¿Todos los perros levantan la pata derecha para mear? ¿Hay perros zurdos? Qué intriga, oye...
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1 comentario:
"antes de entrar a la tienda, veo a un perro meando en una esquina, lo cuál me provoca una pregunta... ¿Todos los perros levantan la pata derecha para mear? ¿Hay perros zurdos? Qué intriga, oye..."
genial :)
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